volver>>
 

Programa: 05/08/2010

POTENCIAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Ejemplos prácticos para ayudar a nuestros hijos a navegar por el mundo de las emociones

 

Cuando educamos a nuestros hijos sin acceso a sus emociones y sin ofrecer herramientas para comprender su mundo emocional, les negamos también el acceso al conocimiento. Y la capacidad de saber en la vida es uno de los dones más valiosos que tenemos.

Will Glennon, en su libro “La inteligencia emocional de los niños”, brinda consejos y métodos prácticos y eficaces para orientar a los padres.

Veremos algunos ejemplos

Respetar sus sentimientos

…“Uno de los recuerdos mas dolorosos de mi niñez son los momentos en que intentaba explicar a mis padres como me sentía y ellos me respondían: No deberías sentirte así”

Parece sencillo pero no lo es, porque sus sentimientos son exactamente eso: sentimientos que son genuinos y un regalo cuando se comparten. Pero a veces nos cuesta escucharlos sin ponernos a la defensiva, y por eso tenemos que resistir la tentación de utilizar todos los trucos que hemos desarrollado con el tiempo para negarlos y esquivarlos.

Por ejemplo, si tu hijo te dice “No me queres” lo normal es que te parezca absurdo y respondas de forma automática:” No digas eso “Claro que te quiero” o “Qué tontería”. Pero cada una de esas respuestas transmite en diferente grado el mismo mensaje: “Tus sentimientos son ridículos o erróneos”. En ese momento, los que nos equivocamos, somos nosotros al ignorar lo que sienten e intentar defendernos. Y de ese momento les decimos también que no queremos saber nada de sus sentimientos.

Los sentimientos nunca son erróneos. Pueden surgir como consecuencia de un malentendido o de un fallo de comunicación, y a veces pueden estar fuera de lugar, pero siempre son auténticos. Además de respetarlos, debemos sentirnos agradecidos por saber que a través de ellos, nuestros hijos siempre dirán la verdad.

Hay dos ayudas o consejos para los educadores de un niño, que da en su libro, Will Glennon, uno para los padres y otro dirigido a un profesor o maestro.

Para los Padres: Si queremos que nuestros hijos aprendan a expresar sus sentimientos tenemos que aprovechar todas las oportunidades que surjan. Cuando tu hijo intente decirte algo con palabras o a través de su comportamiento, déjalo todo, abre tu corazón, ponte en su lugar e intenta respetar lo que siente. Recuerda que es un momento especial.

Profesores, Maestros: Cuando sus alumnos expresen sus emociones, profundiza en ellas en vez de ignorarlas o defenderte. Si un niño expresa confusión aburrimiento, pregúntale: “¿Qué pasa por tu cabeza cuando estas aburrido? O” ¿En qué momento comenzaste a sentirte confuso?

Enseñar a nuestro hijo es a ser responsable de sus sentimientos

…“Antes pensaba que las emociones eran algo que la gente imponía a los demás. Mis padres siempre me decían: “Me vas a volver loco” o “Me estas decepcionando”

Manejamos tan mal el lenguaje de las emociones, que incluso cuando utilizamos las palabras adecuadas enseguida dejamos el sentimiento a un lado para echar la culpa a la persona que lo ha provocado; “has herido mis sentimientos”. Al fin al cabo, si me siento herido es porque alguien ha hecho que me sienta así. Pero al llegar a esa conclusión nos olvidamos de lo más importante.

En primer lugar, es muy posible que esa persona no haya tenido la intensión de herirte. Puede que haya hecho o dicho algo sin pensar en las consecuencias, aunque supiera que podía herirte. O puede que haya hecho o dicho algo sin tener ni idea de que podría herirte. En cualquier caso, es muy poco probable que haya intentado hacerte daño a propósito.

En segundo lugar, aunque parezca extraño, nadie puede “hacer” que sientas nada. El responsable de tu respuesta emocional eres tú: lo que irrita a una persona puede avergonzar o incluso agradar a otra. Uno de los principales aspectos de la inteligencia emocional es asumir la responsabilidad de los sentimientos. Es importante ayudar a nuestro hijo a distinguir lo que siente de lo que en realidad ha sucedido.

Para los Padres: Evita las frase que comiencen con” Haces que me sienta…” o cualquier otra variación (algo muy común y que a veces solemos lamentablemente hacer). Ayuda a tu hijo a llegar al fondo de un intercambio emocional explicando con calma el efecto que ha provocado la otra persona... por ej.:” Cuando te has reído de lo que he dicho me he sentido incomprendido…” y permitiendo que el otro se explique o se disculpe.

Profesores: Para resolver un conflicto de manera eficaz cada persona debería asumir lo que siente. A veces antes de hablar resulta útil escribir o dibujar para averiguar de qué parte del conflicto es responsable cada uno.

Por supuesto y para cerrar, lo esencial a la hora de dar una educación a nuestros hijos, es brindarles amor, apoyo y confianza a fin de que se conviertan en seres humanos íntegros y sensibles.