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Programa: 19/08/2010

Algunos Comportamientos y Actitudes de las “Chicas” durante su Adolescencia y Juventud

La adolescencia se define muchas veces como una etapa de contradicciones

 

Las chicas, y de ellas hablaremos, suelen experimentar confusión, inestabilidad, cambios de humor; irritabilidad, decaimiento, inseguridad y melancolía. Sin embargo, constituye también un período en el que experimentan sensaciones nuevas porque tienen mucha curiosidad y suelen ser creativas, activas y sociables.

Edad de la Creatividad

Durante el crecimiento, la niña se va desprendiendo del pasado para tomar decisiones por sí misma. Decisiones que difieren de las de sus padres, para poder darse cuenta y demostrar que es capaz de generar ideas propias. Se trata de una edad clave en el desarrollo de la personalidad, el desarrollo social, emocional y psicológico.

Hay una frase para esta etapa según Piaget; “Si la niña es capaz de manipular objetos, la adolescente tiene la facultad de manipular ideas”.

En la adolescencia se inicia la etapa del pensamiento, que permite a las jóvenes, reflexionar, generar ideas, elaborar teorías y proyectar su futuro. Este proceso puede variar mucho en función de variables sociales y culturales, así como de las experiencias provenientes de la educación y el ambiente.

Relaciones Sociales y Familiares

La adolescencia y la juventud, está claro que, son períodos de constitución de la propia identidad subjetiva. En este proceso de formación y desarrollo de la identidad adquieren mucha importancia las relaciones interpersonales. Las relaciones sociales, las amistades y la familia son fundamentales en el desarrollo de la personalidad y el proceso de transformación de la subjetividad.

Las amistades y la familia pueden ayudar a la adolescente a pensar y confrontar sus ideas sobre el entorno y contribuir a que exprese sus propias ideas, crezca y sea ella misma.

Además, la adolecente, la joven, puede aprovechar la autonomía para elegir a sus amigos, y que hasta el momento, todo había sido impuesto: la familia, los compañeros de la escuela…y otras situaciones o relaciones.

La adolescente busca en sus amigas un espacio en el cual afirmar su propia identidad y su imagen, pero también busca un espacio y una tribuna donde expresarse y liberar sus tensiones emocionales.

También, el ámbito familiar puede contribuir a evitar las conductas de riesgo, favorecer el proceso de sociabilización y desarrollar la autoestima y autonomía.

Su Espacio…

Hablemos un poco de qué significa y su relevancia. ¿Por qué? Porque la adolescente necesita refugiarse en un espacio propio, es decir, creado por ella. Se trata de un microsistema familiar. La habitación, su cuarto, puede ser uno de estos espacios…y es aquí donde reflejará su estado: la pintará de colores estridentes, colgará posters de sus líderes, banderas, símbolos, sus libros. Todo estará allí y el desorden también aparecerá. La habitación se convertirá en el refugio donde sentirse protegida en momentos difíciles. También, este entorno reflejará el estado en el que ella se encuentre.

La Desmitificación de los Padres

Durante la infancia, la niña mitifica a la madre y al padre. En la adolescencia empieza a detectar defectos e incoherencias y se produce la necesidad de rebelarse contra unas personas que han dejado de ser perfectas. Este cambio de actitud no siempre es bien aceptado ni entendido por los padres.

El padre que quiere dar una imagen de prepotencia y desea mantener el prestigio ante su hija a toda costa... sin duda no le va a caer bien el cambio. Pero esta niña ya no es tan niña, se rebela porque ha aprendido a ver, a observar, a juzgar y la opinión que tiene de él no es válida como modelo absoluto.

Del mismo modo, algunas jóvenes, descubren a la madre como un miembro de la familia sin autoridad, sumisa a las decisiones del cónyuge. Las hijas se rebelan contra ella porque ya no es el espejo en el que quieren mirarse.

Cuando unos padres se resisten a ser desmitificados y entonces a verse desvalorizados, y viven este proceso como si fueran menospreciados, fomentan indirectamente un mayor distanciamiento entre ellos y su hija. En general, estas actitudes son más negativas a la de los padres que saben admitir la evolución que la hija está efectuando.

Tal vez, la madre y el padre creen poder persuadir a al hija con sus consejos para evitar conflictos y fracasos. ¿Pero qué pasa? La adolescente a través de la negación y de la crítica de las creencias y opiniones ajenas, adquiere su propia educación e identidad.

También es innegable que los consejos pueden y deben ayudar en el proceso de maduración psicológica y en la estructuración de los valores éticos. Pero resulta incuestionable que su eficacia esté directamente relacionada con el grado de aceptación y tolerancia que ella perciba en el comportamiento de los adultos que la rodean.

Para cerrar, las actitudes autoritarias resultan mucho más perjudiciales que las que se apoyan en la comprensión y en una inicial aceptación de la forma de ser y actuar de la hija adolescente.