volver>>
 

Programa: 25/02/2010

Límites y Disciplina

Los niños necesitan amor y también disciplina…Todo niño necesita saber que hay límites a la conducta aceptable.
¿Por qué es tan difícil actualmente poner límites a nuestros hijos?
¿Por qué a los padres les genera culpas?
¿Son tus actuales técnicas disciplinarias efectivas?

 

Una mirada acerca de la dificultad de poner límites.
Los padres que quieren a sus hijos los disciplinarán con amor ¿Creemos de verdad esto?
Comúnmente se ha dicho que los límites les permitían a los chicos adquirir pautas y normas de funcionamiento y así pueden desenvolverse eficazmente en su vida adulta.
Nadie puede hacer lo que quiera “o lo que se le ocurra” porque la sociedad tiene pautas establecidas y a partir de que uno respeta lo establecido es posible vivir integrado a la sociedad.

Hasta aquí podemos estar de acuerdo. Por otra parte... También se dice que hoy en día gana el discurso donde castigar, retar, poner límites a los niños, utilizando criterios racionales, puede provocarles angustia, dolor y sobre todo baja autoestima.

La falta de disciplina en cualquier hogar es un signo de descuido tal vez tan grande como no brindar alimento y techo. De la misma manera que los chicos necesitan saber que alguien los quiere de forma incondicional y sin importar las circunstancias, y esta persona va a estar siempre junto a ellos, todo niño necesita saber que hay límites a la conducta aceptable.

Estos “NO” además de enseñarles pautas de conducta, también les enseña a tolerar pequeñas frustraciones y tolerar situaciones dolorosas, preparándolos para que en el futuro puedan sobrellevar estas situaciones, de las que nadie queda exento, del la manera más adecuada y evitando así desbordes emocionales que pueden suceder y que no se podrían manejar.

Queda claro que la disciplina va más allá de la puesta de límites…tiene por objetivo evitar problemas futuros y no solo resolver los inmediatos... Enseña, instruye y capacita. Tiene mucho más que ver con enseñar a nuestros hijos que deben hacer que con lo que no tienen que hacer. Esto podría ser una diferencia con la de poner un límite a una situación concreta.

Cuando los disciplinamos les mostramos el mejor camino. Y también como plantea Jill Rigby en educar niños respetuosos...” los ayuda a convertirse en mejores personas. Les permite crecer y madurar, volverse responsables y respetuosos de la sociedad.

..También los ayuda hacer el bien y a sentirse bien. También cambia las conductas indeseables, enseña una lección de vida o intenta que los niños piensen antes de tomar una decisión.

¿Límites y disciplina es lo mismo que castigar?

Por el contario el castigo puede devastar a los niños. Puede definirse como castigo al sufrimiento o pérdida de carácter vengativo. Diferente a moldear, corregir o perfeccionar que implica disciplinar. El castigo no motiva y conduce muchas veces a la rebelión, desalienta o avergüenza. Aún así estando de acuerdo con la disciplina y la necesidad de poner límites en términos generales... ¿Por qué continúa la gran dificultad en muchos casos de establecer límites claros y precisos en los chicos y de un modo equilibrado?

¿Por qué a los padres les genera culpa?

Muchos padres sienten culpa respecto de sus hijos por el tiempo que no les pueden dedicar, en este sentido se les hace muy difícil poner limites y si los establecen muchas veces no son claros y precisos, “no estoy en todo el día y me la paso retándolo”. También es común encontrar padres que están muy absorbidos por los problemas laborales o por otras preocupaciones con las que se encuentran saturados o desbordados, lo cual genera situaciones de poca tolerancia y mal humor frete a las demandas de sus hijos. Los retos desmedidos no hacen más que confundir a los niños respecto a las normas a seguir. Por ejemplo: Si ayer lo dejé a mi hijo que se quedara más tiempo antes de dormir viendo un video o jugando y hoy no lo dejo sin que medie una explicación o razón, estamos siendo contradictorios respecto a lo permitido o lo no. Esta forma de poner limites acorde al humor de los padres sin un lineamiento claro, confunden a los chicos.

También las penitencias demasiado severas por situaciones cotidianas donde un simple reto bastaría. Puede confundir ¿no? Y pierde la meta de indicar algo que estuvo mal simplemente.

Para cerrar este tema tengo un par de preguntas para que cada uno conteste en forma personal y reflexione...Sería como un examen de realidad de la situación.

¿Disciplinas a tus hijos para castigarlos o para cambiar una conducta errónea?

¿Qué motivo esta detrás de tu disciplina’? Enojo….Miedo…Amor

¿Son tus actuales técnicas disciplinarias efectivas?

Cuando impones disciplina que te importa más…

…Que tu hijo haga el bien

…Que tu hijo se sienta bien

¿ Le gritas con frecuencia a tu hijo para corregirlo?

¿Te das cuenta de que estas corrigiendo a tu hijo por lo mismo que haces algunas veces?

Cuando cometes errores... ¿Admitís que te has equivocado y le pedís perdón a tu hijo?