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Programa: 17/03/2011

¿Cómo proteger a nuestros hijos de lo que es inapropiado o basura de una cultura que los bombardea constantemente con imágenes ofensivas y mensajes inadecuados?

En principio debemos estar al tanto de lo que ven y oyen. Y no podemos hacerlo si no nos damos cuenta de que están en peligro ante tanta exposición de imágenes y mensajes irrespetuosos en revistas, música, películas, televisión, internet y videojuegos.

 



Sobre la sobreexposición de los videojuegos, la televisión e internet ya lo hemos hablado en otros programas. Y hemos comentado que sobre lo expuesto a través de estudios o investigaciones, programas, campañas y conferencias; tanto los padres, como los docentes y profesionales del área coinciden en varios puntos, sobre todo en la dosis y sus efectos y en los límites necesarios de exposición de los chicos a estos medios.

Está claro que en la mayoría de los casos somos los padres que debemos trazar la línea o el límite, pero en muchas situaciones esto se hace más difícil, y se abre con esto una polémica, ya que en algunos casos se nos priva de la libertad como padres de mediar a lo que tienen acceso nuestros hijos. Hay dos ejemplos claros sobre la imposibilidad o dificultad de poder mediar y un ejemplo es la televisión; por las muchas imágenes inadecuadas que sin quererlo los chicos ven en la televisión a través de programas emitidos dentro de la protección al menor. Y el otro ejemplo, y acorde a la inquietud de un oyente que sirvió como disparador para el tema del día del programa de hoy, se da en las imágenes que se ven las calles, en la vía pública. Por ejemplo; en muchos kioscos de revistas e incluso librerías, donde se exhiben tapas a la vista de revistas eróticas y pornografía que nos priva de nuestra libertad de elegir si queremos ver o no este tipo de imágenes. Y sobre todo, es muchas de las veces abusivo, ya que los niños como tales, quedan indefensos porque nuestra protección queda arrebatada de esta manera y quedan entonces expuestos a tales imágenes.

Este tema como disparador del tema del día, surgió a partir de un mensaje que nos escribiera un oyente; que nos relató su experiencia como padre de tres hijas. Y nos comentó sobre su inquietud, preocupación y disconformidad ante la exposición de ciertas publicaciones, que sin poder mediar como padre tienen que ser vistas a diario por sus hijas. Comenta, o nos pregunta: “por qué cuando va caminando con sus hijas por la calle y pasa por un kiosco de revistas tiene que estar expuestas a toda clase de imágenes de mujeres desnudas ( y que eso nos dice, es lo menos ) y también están a la vista portadas de Dvds, con imágenes de sexo explícito”.

Santiago, nuestro oyente que nos comparte esta inquietud, nos dice que no quiere que parezca con este comentario como del Opus o un puritano…, pero nos afirma para que le creamos, que es una imagen muy fea la exposición sobre la cual están sometidas sus hijas y todos los chicos en general, y sin que pueda mediar como padre. Hay muchos padres que como nuestro oyente, coinciden con esta inquietud y que les da bronca, impotencia tal vez. También Santiago nos consulta si hay alguna norma para taparlas con un folio negro, como sucede en Estados Unidos o en negocios cerrados. Y nos repite que no es un purista (nada de eso) pero reflexión mediante, pregunta; si hay necesidad que nuestros hijos tengan ese nivel de exposición.

A nivel social; junto a otros padres, valoramos y compartimos la reflexión e inquietud de nuestro oyente, padre de tres hijas; “que últimamente todo nos resbala y no nos damos cuenta, ya que los niños son esponjas y se pregunta quién sino su entorno puede ayudar a que se nutran de otras cosas”. Gracias Santiago Tripodi, por escribirnos y compartir con todos los oyentes esta inquietud.

Muchas veces nosotros como adultos no prestamos o reparamos en denunciar esto, y es fácil la polémica de muchos cuando no tienen chicos, pero con frecuencia los que tienen hijos realmente viven el tema más de cerca y le prestan la atención que merece el poderpreservar a nuestros hijos de muchas cosas que consideramos inmorales o no respetan los valores que queremos inculcar. Y aún con la existencia de leyes que se suponen que están para ser cumplidas (algunas se cumplen y muchas en la práctica, no). Tal vez nos cueste hacer respetar nuestro derecho o no exigimos que esta ley proteja algo que ya se ha comprobado su efecto nocivo y atenta con nuestra libertad de elección. Tal vez se deba a vivir en una sociedad “apurada”, donde inevitablemente hay un consenso de que tenemos poco tiempo y que es ineficaz luchar para defender nuestros derechos, ya que en muchos casos hacer una denuncia de estos incumplimientos es en vano y también pasa con mucha frecuencia que en pos de la tolerancia llegamos a respetar cualquier cosa. Pero sabemos que vale hacerlo cuando comprendemos el efecto nocivo de esto en nuestros hijos.

Este tema sobre las imágenes en las tapas de revistas eróticas o de pornografía que se ven en exceso en varios kioscos sin su debida protección, abarca mucho más allá de este tipo de revistas ya que por el tema y clasificación tienen que ser por una ordenanza cubiertas en bolsa o tapar la mitad de su tapa. Sabemos que hay algunas que de interés general que también hay desnudos o publicidades de ropa interior y temas de tapa, que por decirlo de alguna una manera, son más que picantes o inadecuadas y no sólo hay revistas, sino también dvds y publicidades callejeras con gran oferta sexual y a la vista de cualquier chico que camina con su padre o madre por la calle. Ni hablar cuando uno o ambos se detienen en uno de estos kioscos para comprarle a su hijo una revista infantil.

Los chicos ya de diez o doce años, y no sólo los adolescentes, saben cuáles son los contenidos que no debieran estar al alcance de sus ojos. Incluso los más chicos dicen:” qué asco “ y tiene un rechazo natural a la excesiva exposición de esos contenidos, y también a la vez les provoca curiosidad de ver, y esto, sin que podamos mediar en muchos casos para evitarlo o siquiera dosificarlo. Porque a esto, se suma la televisión con iguales imágenes e incluso peores que las de un kiosco de revistas. También las películas, que muchas veces su clasificación es ambigua, ya que en lo últimos años ha bajado mucho el umbral de lo permitido según las edades de los chico, y no condice tampoco con nuestro criterio sobre su contenido.

¿Qué dice la Ley a través de una ordenanza? A la pregunta de nuestro oyente Santiago, al menos en la Cuidad Autónoma de Buenos Aires, (habría que ver aquí en Zona Norte, en los municipios, qué está legislado al respecto) pero en el Centro de Buenos Aires, para las imágenes y publicaciones, rige una Ordenanza, y es la n 40852/CjD/85 Consejo deliberante; y dice lo siguiente:

“..La calificación estará dirigida a la protección de los menores y los adultos que no presten su consentimiento respecto de aquellos espectáculos, exhibiciones, publicaciones y expresiones graficas en general, dirigidos al publico o que se exhiban en lugar con acceso al mismo, que pueden representar un peligro de perturbación intelectual, afectiva, o moral, o que puedan considerarse ofensivos a la moral o las buenas costumbres y al pudor”.

Existe a beneficio de todos, grupos que a través de ellos, se pueden hacer una denuncia para que esta ley se cumpla. El grupo One World, es uno, y se auto definen: “como un grupo de personas que cansadas de que se exhiba pornografía en los kioscos de revistas, que se les prive de la libertad, que nos se respete la ley y que los niños estén expuestos a estas imágenes”. Este grupo hace una hace una campaña al respecto, ya desde el año pasado, 2010, llamada; “Basta de pornografía en la calle “y hacen denuncias sobre los kioscos de diarios que exhiben revistas eróticas y pornografía en la vía pública. La ley dice que estas revistas debieran estar tapadas y esto no se está cumpliendo. Ellos recolectan los datos de estos kioscos que no cumplen y preparan la denuncia. Para esto dan direcciones por si queremos sumarnos a esta iniciativa y nos animamos a realizar una denuncia. Lo podemos hacer enviando la dirección de los kioscos, que no cumplen con la normativa escribiendo a: denunciopornografia@gmail.com o también sumarse al grupo de la red social facebook: “Basta de pornografía en la calle”.

Adolescencia, Medios y Valores

Siguiendo un poco con el tema del día y sobre qué es lo que hacemos los padres con respecto al bombardeo de nuestra cultura a imágenes y contenidos inapropiados y carentes de los valores que queremos inculcar a nuestros hijos, está claro que una de las mayores dificultades con las que se encuentran los padres es como orientar a sus hijos en una sociedad mucho más plural que cualquiera de las anteriores. En la que a menudo los valores no están claros, y que cae permanentemente en contradicciones, por ejemplo; se ve en la forma de vida que los adolescentes practican en la calle y con sus amigos, que contrasta muchas veces con aquello que su familia o su colegio intenta inculcar. Para muchos padres transmitir un sistema de valores a sus hijos es un “gran problema”, no saben como hacerlo, por donde tirar y cómo afrontar un mundo globalizado en el que todos nos enteramos de todo (vale mucho esto para el acceso que tienen los chicos a internet).

Y entonces a la hora de educar en valores, a los padres les corresponde el papel de actuar como mediadores entre el niño y la sociedad, pero también se presentan muchas dificultades en la práctica para los padres y se debería plantear (algo que pasamos por alto) las dificultades también de ser hijo; madurar en un mundo lleno de estímulos sin conexión, en el que muchas veces puede confundirse la imagen real con la digital. Y en la que la apertura puede no tener fronteras y en el que apenas moviéndote se puede acceder a toda la información y conseguir fácilmente lo que quieras, y tiene que ver también con lo que muchas veces hablamos aquí en el programa, de la cultura de “la inmediatez” en que vivimos.

¿Cómo podemos mediar con nuestros hijos, y más en la etapa de la adolescencia? Es muchas veces un tema recurrente frente a lo interno (o local) versus lo globalizado, donde el consumo de libros, revistas, música e incluso internet, es mayor en esta etapa y donde hay que supervisar mucho más los contenidos.

Jill Rigby en su libro “Educar hijos respetuosos en un mundo irrespetuoso” nos dice que generalmente cuando nuestros hijos nos respetan van por la senda adecuada para convertirse en adultos respetuosos. Y a modo de propuesta nos sugiere que es útil exponerlos a imágenes y valores que muestren lo bueno que hay en la sociedad. Y contrarrestando lo que veníamos recalcando sobre el exceso de imágenes y mensajes inadecuados de los medios y desde el entretenimiento, también los medios generan y brindan buenos recursos, imágenes y mensajes para los chicos, acordes a cada edad; que son positivos, adecuados, cultos, instructivos, etc. Ayudan también las visitas a los museos, la música, la lectura, y por supuesto continuar con la práctica de valores como virtudes, creencias religiosas y principios, entre otras tantas cosas valiosas.

La autora nos sugiere que en los últimos años de la escuela secundaria alentemos a nuestros hijos para que elijan el mejor camino. Y dice que los adolescentes en estos años son los más vulnerables a los mensajes basura sino no se han colocado los cimientos que permitan entender su influencia y como recurso, nos dice que es importante fortalecer a los hijos adolescentes con estas verdades:

• Por ejemplo cada decisión que tome significa elegir una cosa en detrimento de otra.

• Los adolescentes respetan a otros adolescentes que defienden sus convicciones contra la basura.

• Los amigos que eliges para que te rodeen hoy influirán en la persona en la que te convertirás mañana.

¿Que hacer con respecto a las películas, programas de televisión, videojuegos e internet?

Empezar en principio por hacernos un par de preguntas a manera de evaluación de situación: ¿Tenemos una señal clara de que nuestro hijo esta mirando demasiada televisión? ¿O que está mirando demasiadas películas? ¿O jugando demasiados videojuegos? ¿O que pasa demasiado tiempo frente a una computadora?

Hay diálogos o situaciones que se repiten muchas veces en nuestras casas que reflejan y confirman justamente este exceso de imágenes visuales y mensajes. Veremos algunas:

• A veces los estamos llamando para comer, o para salir. y nuestro hijo de: 8, 9, o 13 años, nos puede contestar:”No todavía no terminé (está jugando con cualquier de los tantos videojuegos que hay en el mercado). ¿Te suena familiar?

• Le decimos; es hora de leer y nos dice:”No tengo que ver, tal cosa… o una película o un programa de televisión”.

• O bien, nos puede contestar: “…no quiero leer un libro, o los libros solo te observan o son aburridos”.

• También nuestro hijo nos puede contestar:”… estoy chateando…” “Tengo que esperar a que esto termine” “¿No ves que esto es importante?”. La autora nos dice que si hemos tenido algunas de estas discusiones en nuestro hogar, es hora de reevaluar la cantidad de tiempo que nuestro hijo pasa delante de las pantallas. Y también algo que es tan importante como eso: qué es lo que hay en esas pantallas.

Reiteramos la idea para reflexionar como tema del día del programa; y es que los niños de hoy están saturados en exceso con las imágenes visuales y los mensajes que ven en las películas, en la televisión y en internet. Esas pantallas o esos contenidos, sino mediamos como padres y con respecto a la educación en valores, pueden programar a nuestra juventud para que acepte como normal una conducta desviada, que consideren que la violencia es una parte de la vida y confundan realidad con fantasía.

Con respecto a las películas. ¿Qué pueden hacer los padres?

Todos tenemos diferentes opiniones sobre que es apropiado y qué no lo es. Si nosotros confiamos en los demás para que tomen esa decisión (por ejemplo, en confiar en las calificaciones por edades) la situación podría resultar perjudicial para nuestro hijo. Es recomendable entonces, que podamos ver la película sobre la que tengamos alguna duda, antes de permitir a nuestros hijos que la vean.

Con respecto a los mensajes irrespetuoso en la televisión y en los videojuegos

Lo hemos hablado y son dos ejemplos que sin duda como padres tenemos que supervisar ya que la gran mayoría de los programas en horarios que cualquier chico puede ver, realmente tienen poca consideración en sus contenidos e inclusive estamos hablando de canales con contenidos que son dirigidos para chicos exclusivamente. Los videos musicales (video clips) también contiene situaciones de alto voltaje para los niños, y los videojuegos, es otro tema que reiteramos necesita supervisión nuestra.

Internet

Otro tema para agregar y que también necesita de nuestra supervisión, existen para esto, muchos filtros y programas que ayudan a los padres a poner límites en su uso.

La preocupación es mucha cuando sabemos que internet se ha convertido en el medio principal de distribución de pornografía infantil. Y existen varios estudios y conclusiones que se hacen a través de estadísticas que nos alertan sobre el tema.

Consejos al respecto para los padres para proteger a nuestros hijos de la pornografía de internet

• Permitir que nuestros hijos sólo tengan acceso a páginas de internet que hayamos controlado antes y que consideremos exentas de riesgos.

• Bloquear todo material inadecuado con programas de filtro.

• Advertir a nuestros hijos sobre el material explícito al que puedan tener acceso y sugerirles que elijan algo mejor.

• Informar acerca de las razones para no ver material explícito y desarrollar en ellos el sentido de la responsabilidad.

La autora nos sugiere que ante tanto bombardeo de contenidos sin valores, nos propone que para educar niños respetuosos “saturemos sus mentes”, pero con material adecuado; ese buen material o contenido que el mundo también puede ofrecer. De esta forma, no sólo estaremos entrenando para discernir por si mismos sino también qué merece su tiempo e interés, sobre todo si ven que nosotros tenemos una posición tomada al respecto de qué es lo correcto y qué es incorrecto.

Para cerrar: Es importante involucrarse, como también educar en valores y poner límites. Y dar así recursos a nuestros hijos para que puedan elegir a medida que crecen. También es cierto que existe una o ya dos generaciones de padres, que ha querido compensar todo, dar a sus hijos lo mejor y que vivieran plenamente la libertad y en pos de una tolerancia total (con sus consecuencia de esto; no tener motivaciones, y tener acceso a imágenes o contenidos que de por si no fueron los más adecuados). Pero es importante siendo padres, comprender que en definitiva educar significa que las personas crezcan, maduren y sean responsables, pero sin que sea solo por nuestras prohibiciones, o impedimentos. Se trata de encontrar un término medio. A veces es supervisar, otras acompañar o guiar las elecciones de nuestros hijos. Y también poder afrontar las situaciones con los chicos desde que son pequeños. Y aunque haya que poner mucha voluntad para hacerlo porque estamos cansados por las preocupaciones laborales, económicas, o personales, es importante hacerlo.