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Programa: 02/06/2011

CHICOS SUPERDOTADOS

¿Cómo saber si nuestro hijo es un superdotado? Son chicos que tienen una aptitud superior al promedio, aprenden más rápido, con menos esfuerzo y con mejor calidad.

 

¿Qué es un superdotado?

Los especialistas prefieren hablar de sobredotación intelectual o altas capacidades. Son chicos que tienen una aptitud superior al promedio, aprenden más rápido, con menos esfuerzo y con mejor calidad. Suele confundirse la sobredotación con el talento. Y no es lo mismo. El primer caso comprende la alta capacidad o inteligencia en alto grado en todas las aéreas del aprendizaje, mientras que el talento se manifiesta para un área específica, como la música, la matemática o el deporte.

¿A que se llama cociente intelectual?

El CI se menciona siempre en relación con los superdotados. Se empezó a usar como herramienta para medir la capacidad intelectual en los años 50. Se obtiene a partir de un conjunto de tests y se cuantifica mediante una curva en la que, a partir de un cociente de 130, se puede hablar de inteligencia superior al término medio. El promedio oscila entre los 90 y 110.

El CI es un medio importante para determinar que nos encontramos ante un chico de alta capacidad, pero no es el único. Actualmente, forma parte de un triangulo de requisitos, junto con el de la creatividad y la perseverancia. Los superdotados son básicamente productores creadores. Los talentosos, en cambio, son los casos que todos conocemos de personas que deslumbran en conferencias o acumulan diplomas de honor. La confusión en este terreno puede llevar a un padre a empujar a un hijo mas allá de donde puede llegar.

¿Cómo saber si nuestro hijo es un superdotado?

Los psicopedagogos recomiendan huir de las generalizaciones, pero en la conducta de los chicos con altas capacidades se advierten ya en edades muy tempranas, algunos rasgos comunes que los diferencian de sus hermanos y de otros chicos de la misma edad.

El principal rasgo, es un ritmo de aprendizaje más rápido que el resto, que suele venir acompañado de problemas de adaptación en el colegio. Hacen preguntas inusuales y se preocupan por temas trascendentales. También suelen tener memoria fotográfica. Son curiosos y aplican el razonamiento lógico a cualquier situación. Aprenden a leer por si mismos y a muy temprana edad y, en casi todos los casos, se saltean el proceso de silabeo para relacionar las letras con los sonidos que representan. Muchos mantienen una conversación entre los 18 y los 24 meses, usan un vocabulario muy completo para su edad y preguntan por las palabras que no conocen a los 3 años. Duermen poco, son enérgicos, confiados en sus posibilidades, pero también muy críticos consigo mismos y con los demás. En general les gusta relacionarse con chicos de más edad. Todos estos son sólo algunos indicios que es necesario confirmar con el apoyo de un especialista.

Lo recomendable en cuanto al diagnóstico, es salir de la duda cuanto antes para intervenir de la manera más adecuada, consultando especialistas en el tema o a las asociaciones de padres, porque tienen mucho que aprender. Educar a un chico con sobredotación intelectual requiere una formación para estimularlo y apoyar su desarrollo. El objetivo es que ese chico no se sienta frustrado. No se trata de fabricar genios sino de educar personas felices.

Padres y profesionales coinciden que para los chicos dotados la vida no es más sencilla. Cuando son pequeños se hace muy evidente su desfasaje porque su desarrollo motriz es el de un chico de su edad cronológica y su mente es la de un niño más grande. El problema es que la manito no responde a lo que tiene ideado en la mente y no lo puede plasmar en el papel, porque motrizmente no está igualmente desarrollado. Sin embargo el momento más crítico es entre tercero y cuarto grado de la escuela primaria que es cuando toman real conciencia de su situación. En la escuela se aburren, y cuando preguntan, les dicen que eso lo van a aprender más adelante.

El tema es que estos chicos ya son mas grandes intelectualmente, no necesitan una estimulación externa, pero sí que se los acompañe porque se sienten raros. Si los padres, la escuela, la sociedad no los acompañan, el chico va a crecer sintiéndose desubicado, tendrá problemas de socialización, se aislará y esconderá sus capacidades para no mostrarse diferente, todo esto a un costo muy alto para su equilibrio emocional y su desarrollo adulto.

¿Cómo es su relación con otros chicos?

El superdotado es muy sensible y suele ser socialmente atractivo. Estos chicos, si se sienten apoyados en casa, raramente buscan con desesperación la aceptación del entorno.

En el hogar, es clave tener en cuenta que aunque sea especial, sigue siendo un chico. En algunos casos la evolución emocional no va a la misma velocidad que la evolución intelectual. Esto se denomina disincronía. Así, a los 6 años, un chico puede preguntarse por el sentido de la vida y al rato, tener una clásica rabieta infantil. Por eso es importante que no olvidemos que es un chico, y debe poder disfrutar de esa etapa de su vida como cualquier otro chico y para esto hay que ayudarlo.

Si bien las necesidades de un chico con capacidades especiales son diferentes a las de otros chicos de su edad, muchos especialistas coinciden en la importancia de integrarlos en escuelas comunes para evitar aislarlos en mayor escala. Para esto, debe realizarse un diagnóstico claro y contar con adaptaciones curriculares y maestros que usen otras estrategias de aprendizaje. También es bueno que los padres busquen actividades extraescolares, que los integren a grupos más heterogéneos, según sus intereses: talleres de arte, ciencias, cocina, música, huerta, literatura. Por supuesto que también es importante acompañado por el deporte, que es especialmente útil para estos chicos, ayudándolos a equilibrar un poco la carga intelectual. Por otra parte, compartir espacios con chicos que tienen su misma realidad produce un efecto muy sanador, como cualquier espacio o experiencia de grupo, donde uno se siente comprendido y puede verse en el otro.