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Programa: 28/07/2011

EL JUEGO Y LOS CHICOS

¿Qué juegos favorecen el desarrollo de distintas capacidades y cuáles son los mejores juguetes para cada etapa?

 

A lo largo de toda la infancia, el juego es una actividad vital que acompaña el desarrollo del niño tanto físico como psicológico y emocional. La vida de los chicos se centra en el juego, que no sólo supone diversión sino también una necesidad vital para su desarrollo tanto físico como psicológico. Hablar de juego es hablar de infancia, de placer, de creatividad y también de aprendizaje.

Para los chicos, jugar, explorar y preguntar son modos de acceso al lenguaje y al mundo simbólico. Mediante el juego, la exploración y la investigación, los chicos van conformando sus representaciones del mundo, de sí mismos, y de sus cuerpos y de las cosas. El juego es fundamental para el desarrollo tanto intelectual como afectivo del niño y acompaña y fomenta el desarrollo psicomotor la adquisición de habilidades sociales, el lenguaje y también la inteligencia.

Los juegos por otra parte favorecen el desarrollo de distintas capacidades:

Juegos que favorecen el desarrollo de la psicomotricidad: andar en triciclo, bicicleta, patines, monopatines, saltar a la soga, realizar carreras, jugar con pelotas, raquetas, aros, a la puntería

Juegos que favorecen la coordinación óculo-manual: juegos con pelota (pasarla, tirarla contra una pared, ir a buscarla, tenis), juegos de puntería, recortar.

Juegos que favorecen la destreza de manos y dedos: jugar con plastilina, arcilla y pasta, dibujar, pintar, juegos de construcción, enroscar y desenroscar tornillos, armar rompecabezas.

Los chicos comienzan a jugar apenas nacen, las características del juego infantil van variando en el largo y complejo proceso de crecimiento, que se va desplegando de manera gradual: cada una de las diferentes etapas va a ir revelando la aparición y utilización de conductas nuevas de parte del niño y su progreso va a depender del a interacción de cuatro aspectos fundamentales: la maduración biológica, la estimulación ambiental, la conducta activa del chico y a experiencia emocional.

Para eso vamos a ver los mejores juguetes para cada etapa:

• De 0 a 6 meses: aquellos que tengan contraste de colores, sonidos y textura (como móviles de cuna, sonajeros de colores, muñecos de goma, mordillos para los dientes).

• De 7 a 9 meses: juguetes con gran contraste de colores, sonidos y texturas, que además incluyan movimiento (muñecos de trapa, juguetes para el agua, andadores).

• De 13 a 18 meses: se aconsejan los que tengan diferentes texturas y contrastes de colores, juguetes con movimiento y de construcción (muñecos de goma, felpa o trapo, cubos para encajar o apilar, triciclos).

• De 19 a 24 meses: juegos de movimiento (columpios, bicicletas) y los que sirvan para expresarse (pizarras, pinturas y juguetes musicales).

• De 2 a 3 años: es aconsejable el uso de palas, rompecabezas, construcciones, instrumentos musicales, plastilinas, triciclos, disfraces, cochecitos y sillitas, teléfonos de juguete.

• De 3 a 5 años: son adecuados los patines, triciclos, camiones, marionetas, cuentos, pizarras, muñecos con accesorios, disfraces, computadoras para chicos, juegos de mesa.

• De 6 a 8 años: se aconseja el uso de carretillas, bicicletas, equipos de deporte, juegos manuales, mosaicos, trenes, juegos de preguntas y respuestas, de memoria, billares.

• De 9 a 11 años: las bicicletas, los equipos deportivos, las construcciones complejas (maquetas o legos), juegos manuales de estrategia, de reflexión, audiovisuales y electrónicos.

Las reglas:

Los juegos con reglas comienzan a aparecer entre los 4 y los 7 años, y son los que van a subsistir durante toda la vida del adulto.

Las reglas pueden ser diversas, pero la básica, en el juego, es que éste es de mentira. Todo es posible en este territorio: a través del juego hacemos de cuenta que…los niños pueden casarse, trabajar e incluso jugar a matar o morir. Todo juego se constituye con reglas: no hay juego sin ellas, y las mismas deben ser claras y su violación conlleva una falta que resulta ser castigada.

¿Qué lugar debemos ocupar los padres en el juego de nuestros hijos?

Es fundamental que los padres respetemos los momentos en que nuestros hijos juegan. Un niño sano es un niño que juega tranquilo, organizadamente y con imaginación. Por eso, los padres debemos ser respetuosos del espacio de juego de nuestros hijos, observando y escuchando sus ideas, promoviendo que las lleven adelante, sugiriéndoles nuevos recursos cuando así lo demanden y por sobre todas las cosas, permitiéndoles que desarrollen sus fantasías sin interferir en el ejercicio de la actividad. Esto no significa no jugar con nuestros hijos, pero si tener presente que deben contar con un espacio para desarrollar libremente esta actividad.

En esto de dejar jugar y jugar con ellos, vemos que mientras algunos disfrutan de jugar con sus hijos otros no pueden pasar más de tres minutos sentados en el piso con su hijito, porque se aburren y sienten mucha culpa por eso. Para esto vamos a compartir un par de pautas para empezar a divertirse un poco más y lograr disfrutar de estos espacios que son tan necesarios como sanadores:

• Cuando juegue con su hijo, dedíquele toda su atención. Olvídese del teléfono, del jardinero, de las cuentas que tiene que pagar. Deje de lado su mundo adulto para sumergirse en el mundo de fantasía de su hijo. Inténtelo al menos 20 minutos por día.

• Juegue a la manera del pequeño: muchas pautas o interferencias adultas pueden arruinarlo todo. Deje que él ponga las reglas y sígale el juego.

• Elija usted también un juego cada tanto: si le aburren los autitos y le divierten más los bloques, propóngale jugar con ellos. Fíjese si su hijo está dispuesto a aceptar su idea.

• Cambie los roles. Invite cada tanto a su hijo a jugar con usted. Verá como se entusiasma.

Ahora vamos a ver algunos principios para que los chicos disfruten al máximo de su juego:

El juego de los niños toma mucho tiempo. A los bebés les gusta dejar caer cosas y escuchar como golpean en el piso, sentir las diferentes texturas y ver las cosas desde diferentes ángulos para, de este modo, explorarlas. A los niños más grandes les gusta experimentar y repetir sus juegos varias veces.

Los juguetes eléctricos o a pila no ofrecen ningún tipo de desafío para los niños y su entusiasmo se pierde prontamente. Por eso, son recomendables aquellos juegos que requieran que los niños estén involucrados en lo que hacen, por ejemplo, cuando dibujan, construyen o hacen música.

Es importante establecer, en lo posible, un lugar donde el niño pueda jugar sin peligro ni interferencias. Tener estantes o cajas abiertas en la habitación para que los niños puedan acceder a ellas y aprender la responsabilidad de ordenar cuando terminan de jugar. Es interesante que los juguetes sean variados en su material y forma. Debemos rescatar el valor de aquellos antiguos juguetes, como las muñecas de trapo o los autitos de madera. También aquellos elementos que están en desuso en la casa, como una máquina de escribir, ropa o revistas viejas, collares o cucharas de madera, que son útiles para desarrollar la imaginación y organizar juegos con sus compañeros.

Existen diferentes maneras de jugar: algunos juguetes son para que los niños puedan jugar solos, como los rompecabezas o los juegos de encaje, y otros invitan a la cooperación, como los bolos, la casita o el teatro de títeres. Los juegos en un jardín, patio o parque, como las mangueras de agua, hamacas y pelotas son muy disfrutados por los niños.