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Programa: 29/11/2012

¿COMO AMAR SIN MORIR EN EL INTENTO?

Veremos algunas máximas de supervivencia afectiva.

 

Morir de amor no es un designio inevitable, una determinación biológica, social o astrológica, sino que podemos establecer reglas y negarnos a sufrir inútilmente.

Infinidad de personas en el mundo se han quedado atrapadas en nichos emocionales a la espera de que su suerte cambie, sin ver que son ellas mismas las que deben hacer su revolución afectiva. Hay quienes aman con sufrimiento o destrucción, pero también los hay quienes se dejan sorprender por el amor y lo viven con alegría. Cada quien reinventa el amor a su manera y de acuerdo a sus necesidades y creencias básicas; cada cual lo construye o lo destruye, lo disfruta o lo padece.

¿Qué hacer entonces? Walter Riso en su libro “Manual para no morir de amor”, donde nos brinda diez principios de supervivencia afectiva, nos dice justamente que nos neguemos a sufrir por amor. También nos da una serie de herramientas también para cambiar nuestra concepción del amor tradicional. Sugiere encontrar nuestro lugar en la soledad y no permitir que el deseo de amar este por encima de todo. Y en cada uno de sus principios hay un factor común, que es, la negación explicita a “morir de amor” y a sufrir inútilmente por tu pareja o por la persona que se quiere.

Ya que para muchos el amor es una carga, un dulce dolor o una cruz que deben llevar porque no saben, no pueden, o no quieren amar de una manera más saludable e inteligente. Walter Riso, nos propone reflexionar si es posible amar sin equivocarnos tanto y que el sufrimiento sea la excepción y no la regla. Entonces, la pregunta que podríamos compartir es: ¿Cómo amar sin morir en el intento y aun así, disfrutarlo y sentir su irrevocable pasión?

Muchos quedamos inmovilizados emocionalmente ante la espera de algún suceso que nos permita generar un cambio, sin darnos cuenta de que el amor puede llevarnos a cualquier sitio sino intervenimos. Hay quienes aman con sufrimiento o destrucción, pero también los hay quienes se dejan sorprender por el amor y lo viven con alegría. No morir de amor es no sucumbir en pos de la felicidad del otro y por el miedo a quedarse solo.

El precepto sugerido es: “Merezco ser feliz en el amor, no me resignaré al dolor de una mala relación, no me acostumbraré tolerar lo que no debe tolerarse”. No morir de amor es rechazar cualquier vínculo afectivo que te sujete a una relación enfermiza o limitante.

¿Cómo amar a una máquina de auto castigo? A diferencia de la muerte física, que es única e irrepetible, en el mundo afectivo podemos morir más de una vez. Podemos agonizar y resucitar e incluso, en algunos casos, volver a la misma vida, a la misma rutina y con la misma persona. El amor irracional y dañino, el que te quita el aliento y te desploma, es como un karma: vos lo elegís y vos decidís estar ahí. Aunque el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, hay que empezar a conocer cuál es el atajo para evitarla, o eventualmente cómo pasarla por encima. Riso, en su manual, nos propone que nos neguemos a sufrir por amor, como una especie de huelga afectiva y hacer las paces con la soledad y atemperar la necesidad, o ansiedad, de amar por encima de todo y a cualquier precio. Recatar el amor propio es fundamental, nuestro gran amor a partir del cual se generan los otros: si no te amas a ti mismo, nadie te querrá.

¿Cómo querer a quien se odia y vive amargado por ser como es? El amor empieza por casa… Algo muy conocido pero puede estar en completo desuso. Y reflexión mediante, podemos preguntarnos si amar a cualquier precio realmente se justifica.

¿Hay un punto medio? Si existe, aunque se nos escape. Es un punto de inflexión donde no se sobrevalora el amor ni te subestimas a vos mismo (un te quiero y me quiero) donde ni el amor te aplasta ni vos lo ignoras; podría ser una especie de coexistencia pacifica entre el impulso a amar y el “yo” que se niega a desaparecer.

El amor avasallante y descontrolado es un invento de los adictos. Podes amar sin perderte a vos mismo y aún así mantener vivo el fuego de la pasión. Rizzo nos dice, que los supervivientes de tantos amores irracionales, locos e impensables, lo ratifican a diario cuando logran amar sosegadamente.

10 Máximas de Supervivencia Afectiva

Justamente estos principios tienen que ver de no hacer del amor una tortura. Daremos las preguntas fundamentales que nos generan estas premisas y sus posibles respuestas:

1. ¿Ya no te quieren? Libérate entonces del desamor, no supliques, y salí con la cabeza bien alta.

2. ¿Vivir con un amante? Antes de tomar la decisión, pensar bien, ser realista y recordar que no es lo mismo la vida de pareja que dar vueltas en el placer una o dos veces por semana.

3. ¿Estás con alguien que aún no sabe o no ha decidido si te ama?’ Escapa lo más lejos posible; piérdete entre la muchedumbre e intenta empezar de nuevo, porque ese amor no te sirve y te arrastrará durante años.

4. ¿El poder afectivo lo tiene tu pareja? Desapégate, podes hacer tu pequeña y maravillosa revolución, nivela el status: no olvides que el apego te idiotiza.

5. ¿Deseas olvidar a un amor enquistado, buscando un reemplazo? Cuidado; que a veces el enredo se duplica y un clavo no saca otro clavo, sino que lo hunde más: hay soluciones más elegantes, como un duelo bien llevado.

6. ¿Vivís sacrificándote para que tu pareja sea feliz? No es el camino; el amor es recíproco: volverte opaco para que el otro brille es una forma de suicidio emocional.

7. ¿Tu pareja dice que te ama, pero su amor no se manifiesta por ningún lado? Revisa todo, sacudí la relación: si el amor que dice profesarte no se ve ni se siente, no existe o no te sirve.

8. ¿Pusiste a tu pareja por las nubes? Pues, intenta ponerla sobre la tierra antes de que se crea el cuento, porque amar no es santificar ni rendir pleitesía; no hagas un culto a la personalidad.

9. ¿Amas a una persona mucho mayor o mucho menor que vos? Cabeza fría, aunque el corazón este contento; sopesa bien la cuestión, que si el amor no tiene edad, los enamorados si la tienen.

10. ¿Qué hacer con las separaciones? Sacarle el mayor provecho posible, después de haber aprendido lo que no se quiere del amor; también está, lo que nunca quisieras repetir.

Para cerrar estas máximas de supervivencia afectiva que nos brinda Walter Rizzo en su libro “Manual para no morir de amor”, una sugerencia; que cuando practiquemos lo suficiente y adoptemos una visión más realista del amor, podemos descubrir que es posible amar sin salir herido. Tendremos claro que las personas que saben amar, simplemente, han tomado una decisión fundamental que es, que no hay que vivir para amar, ni morir en nombre del amor.