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Programa: 18/03/2010

Relaciones Fraternas

Los hermanos, el camino entre la rivalidad y la cooperación.
¿Cuáles son los sentimientos que encontramos en las relaciones de hermanos?

 

Al hablar del vínculo fraterno automáticamente surgen sentimientos tales como celos, rivalidad, competencia, pero también podemos pensar en valores tales como la solidaridad, la cooperación, el compañerismo y complicidad. Esto es sólo un indicador de la ambivalencia implícita en esta relación, que como padres, muchas veces nos cuesta tanto manejar.

La naturaleza misma de la vida familiar hace que surjan estos sentimientos entre los hermanos. Todo niño desea el amor y la atención exclusiva de sus padres, lo que hace que la llegada de un hermano le resulte una desventaja por tener que compartir algo que no eligió ni quiere. Especialmente los celos se producen cuando nos sentimos en desventaja, por lo cual al tener que compartir el amor de nuestros padres con otro diferente a nosotros de por si constituye una desventaja, mi hermano siempre va a tener algo que yo no tengo, aunque más no sea la atención de uno de mis padres. Por este motivo es inevitable que aparezcan estos sentimientos y la meta de ninguna manera consiste en eliminarlos sino todo lo contrario, el objetivo apunta a reducir el número de situaciones que los causan y trabajar con el sentimiento cuando se presente.

Cuando hablamos de trabajar con el sentimiento nos referimos al mismo tipo de tratamiento que hacemos con cualquier otro sentimiento considerado “negativo”, esto es alentar su expresión, ya sea mediante palabras, dibujos, música, arcilla o cualquier recurso que le permita al niño compartir lo que siente y es muy importante para el sentir que los padres lo comprenden empáticamente. ¿Qué es esto de comprender empáticamente? Es poder mostrarle que entendemos que se sienta de esa manera, que no lo culpamos por eso porque consideramos perfectamente normal y aceptable que se sienta así, y ayudarlo a encontrar una manera de canalizar esta emoción de manera adecuada.

También sabemos que aunque estos sentimientos sean perturbadores, los hermanos ayudan muchísimo al niño a enfrentar una de las realidades de la vida, que uno no puede recibir atención exclusiva ni gozar de todas las ventajas. Asimismo le brindar experiencias de compartir y comprometerse, y la rivalidad familiar normal lo ayuda a desarrollar fuerzas y recursos internos, brindándole experiencia en el trato con los demás.

Para ayudar al niño en la reducción de los celos debemos tener en cuenta que los niños que se auto respetan, esto es gustan de si mismos y están en paz consigo mismos, son celosos menos a menudo. Por tal razón es importante que trabajemos con cada uno de nuestros hijos para desarrollar sus intereses y talentos especiales. También ayuda evitar las comparaciones entre hermanos, no responsabilizar a uno por la conducta de otro y brindarle a cada hijo un trato lo más parejo posible respecto sus hermanos, dentro de lo posible. En este punto es importante tener presente que el amor de los padres no se reparte por partes iguales ni se da ni se recibe de la misma manera, lo cual simplemente denota las diferencias que existen en el vinculo que cada padre puede establecer con cada hijo, el cual a su vez esta condicionado por múltiples variables.

Los signos de los celos:

Lo más frecuente es que el niño no exprese directamente lo que siente sino que hable en código. Y muchas veces al no tener en cuenta que lo que nos está pidiendo no remite a lo que literalmente nos dice, nuestra respuesta no lo ayuda a calmar el sentimiento displacentero que esta experimentando. Generalmente nos damos cuenta que algo le pasa cuando lo vemos enojado o ansioso, pero existen otros signos que nos muestran que el niño está celoso como ser el súbito incremento de la dependencia, el aumento de la demanda de cosas materiales o comenzar a comportarse indebidamente.

Cuando los niños se sienten desdichados tratan de decírnoslo de manera directa o indirecta. Pocas veces resulta útil responder a su código directamente. La gran tarea como padres consiste en ser empáticos. Todo niño debe sentirse comprendido, incluido e importante. Cuando está seguro de esto no necesita emplear artuligios para eliminar sus desventajas: se siente feliz y confiado de que no lo defraudarán.