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Programa: 25/03/2010

Impacto y repercusiones en nuestras familias con la llegada de un bebé

¿Qué les pasa a nuestros parientes cuando nace nuestro bebé? ¿Qué nos pasa a nosotras como madres?
¿Por qué tantos de nuestros padres hermanos, parientes políticos y demás miembros de la familia parecen perder el control cuando aparece un bebé en escena?

 

¿Qué les pasa a nuestros parientes cuando nace nuestro bebé? ¿Qué nos pasa a nosotras como madres?

Una causa puede ser que toda esta tensión pos bebé radique que cada persona tiene un deseo innato de maximizar su influencia en el legado genético. Es una forma sofisticada de decir que todo el mundo quiere reclamar su derecho sobre el bebé.

Piénselo. ¿Cuál es la pregunta más frecuente inmediatamente después que nace el bebé…(Después de preguntar¿ Cómo están todos?) Correcto. ¿A quién se parece? Parece una pregunta bastante inocente pero es, en realidad, la pregunta más común y explosiva de todas. ¿No es cierto que todos tenemos el deseo secreto (o no tan secreto)… de saber que es igual a nosotros?…Cada familia tiene su propia versión del juego ¿Se parece a nosotros con genes irlandeses o más a la otra familia mezcla italiana y española? Tendrá los hoyuelos de esta familia, o el lunar en el mentón del abuelo paterno, o tal vez las pecas de la tía del lado materno.

Interferencias y Acceso Exclusivo
En general las tensiones que se producen después de nacido el bebé, tienen sus raíces en la percepción de la nueva mamá, justificada o no, de que la abuela o el abuelo están invadiendo su territorio.

La forma que nos relacionemos con nuestras parejas o con nuestras familias políticas depende también de la composición de nuestros aspectos internos. Como padres en esta época también solemos recurrir a nuestras familias en busca de consejo y apoyo emocional.

Tanto si nuestros padres como nuestros suegros son buenas personas, es probable que lo que interpretemos como crítica e interferencia sea, más que todo, un intento de ayudar. Debemos tener cuidado de no confundir el “compartir la experiencia” con una crítica y una intromisión. Es necesario darles el beneficio de la duda, procurar suponer que la intención de los parientes no es mala y ver que ocurre.

Ley numero uno para las madres…. Es mi bebé
También nos pasa un poco el mito de la leona y la ley de la jungla. Hay que aceptarlo. Nos gusta y disfrutamos mostrar a nuestro bebé a todos los demás con gran sentimiento de orgullo. Pero los instintos de proteger y preservar el bienestar de los bebés también nos convierten en personas prevenidas, posesivas y en cierta forma autoritaria, más propia del reino animal. “Estos bebés son nuestros”. Y la naturaleza nos ha encargado a nosotras y a nadie más velar por su seguridad, cuidado y supervivencia.

Civilizadamente…y un poco más sociales… Las mujeres en general están dispuestas a permitir que todo el mundo participe de actividades relacionadas con el bebé siempre que comprendan que en última instancia somos las mamas las que decidimos qué hacer y que junto con nuestro marido somos los encargados de la paternidad. Tenemos la última palabra por lo tanto somos la máxima autoridad.

Tener hijos nos permite desarrollar una relación más estrecha, no solo con nuestras propias familias, sino con toda una serie de personas que desempeñan un papel importante en el desarrollo de una niñez gozosa y feliz para nuestros hijos.