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Programa: 15/04/2010

La importancia de la Rutinas durante los dos primeros años de la vida del niño.

¿Cuáles son las dos preguntas esenciales que como padres debemos responder en esta primera etapa?

 

Desarrollar la confianza desde el nacimiento a los dos años a través de una rutina.

Cada etapa tiene un objetivo de desarrollo diferente, y es preciso que los padres utilicen métodos específicos de capacitación para ayudar a sus hijos a lograr cada objetivo. A lo largo de cada etapa los niños formulan dos preguntas, que es necesario que los padres respondan.

Los bebés llegan al mundo en condiciones de total dependencia de sus padres para satisfacer cada una de sus necesidades, tanto físicas como mentales, sociales, y emocionales. Satisfacemos las necesidades físicas de nuestros bebés al alimentarlos, bañarlos y vestirlos; sus necesidades mentales, al brindarles un entorno estimulante, y sus necesidades sociales, brindándoles una interacción sin riesgos con los demás. Y satisfacemos sus necesidades emocionales al responderles dos preguntas claves.

Pregunta 1: ¿Puedo confiar en ti?

En esta etapa, nuestro hijo procura aprender a confiar, que es su primer objetivo. ¿Qué método de capacitación lo ayudará a responder a esta pregunta a su hijo? LA RUTINA

Si le damos una rutina a nuestro hijo desde el nacimiento hasta los dos años, responderá a esta pregunta critica con un resonante “SI”. Nuestro hijo aprenderá a confiar en nosotros cuando le asignemos un horario para alimentarlo y para dormir.

Se sabe que los horarios de la comida y el sueño son a veces blancos de críticas por considerarlos centrados en los padres; pero si lo vemos desde la perspectiva de el bebé. Si sabe que será alimentado y se lo llevará adormir a la misma hora todos los días, nuestro bebé no tendrá que angustiarse hasta que alguien lo alimente, ni ponerse de mal humor hasta que alguien lo lleve a dormir. Así aprenderá que puede confiar en nosotros para satisfacer sus necesidades y podrá quedarse tranquilo en ese ambiente.

A otra vez de nuestras rutinas, les demostramos a nuestros hijos que sí, que pueden confiar en que nosotros nos ocuparemos de sus necesidades, y los estamos ayudando a dar su primer paso hacia el respeto a la autoridad.

También construimos como padres la confianza al responder a la segunda pregunta.

Pregunta 2: ¿Quién manda?

Los chicos mas pequeños, quieren saber quien manda (y ansían que seamos nosotros, porque ellos saben que no tienen idea de qué hacer) Por eso dicen la palabra “no” con tanta frecuencia. Desean saber si nosotros somos lo que mandamos y si les diremos qué debe hacer.

Determinar que nosotros somos los que mandamos resultará un modo apropiado para hacer que el momento de ir ala cama se convierta en una experiencia placentera cuando nuestro hijo cumpla 2 años. La hora de retirarse a dormir es uno de los primeros puntos en los cuales se pone a prueba nuestra autoridad. Pero si demostramos que nuestro no significa “no” habrá menos probabilidades de que su hijo libre una batalla cada noche cuando tratamos de acostarlo en la cama.

Establecer la rutina leer un cuento, rezar, lavarse los dientes, darle abrazos y besos, tal rutina hará que sea menos probable que nuestro hijo se levante 10 veces durante la noche o termine durmiendo en la puerta de nuestro cuarto.

Las rutinas construyen la confianza, y si nuestros hijos confían en nosotros desde bebés, se sentirán más seguros cuando sean un poco más grandes.