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Programa: 13/05/2010

Factores que favorecen la comunicación familiar: saber escuchar y saber comunicarse

¿Qué tipo de comunicación predomina en mi familia?

 

Es necesario revisar las vías de comunicación entre los integrantes de la familia, y sobre todo, considerar el tiempo que le dedicamos a la comunicación familiar por lo que se refiere a problemas de comunicación, esto no surge en un momento determinado o a una edad determinada. Es algo que se “arrastra” y mientras no provoca graves problemas, no se repara mucho. Por ejemplo cuando los padres de un hijo adolescente que ha presentado problemas serios, reconocen que no surgieron de repente. Días, meses incluso años anteriores han tenido numerosos indicios de que algo no iba bien “. Puede que hayan probado diferentes alternativas, pero ninguna exitosa.

Como en casi todo la prevención es la mejor solución. Revisar cada cierto tiempo”cómo nos va” ayuda a reconducir la comunicación con nuestros hijos. Si bien cada edad requiere estrategias diferentes para hacerlo.

Existen algunas pautas útiles que pueden seguirse para mantener abierto el espacio de comunicación con nuestros hijos adolescentes

No debemos faltarles el respeto
Los calificativos que desvalorizan (eres “inútil” eres lento”, “eres tonto”, “eres malo”) sirven únicamente para dañar su autoestima. Así inducimos a que nuestro hijo califique los demás como inútiles/hábiles; tontos/listos, malos /buenos. Y no así su comportamiento (se equivocó en esta tarea, no vio esta alternativa, se comportó de modo inadecuado en esta ocasión). Es esencial concentrarse en comportamientos concretos, no generalizar a la persona, con juicios o calificativos degradantes.

Elegir el momento adecuado y eliminar distracciones
Dedicar tiempo a la conversación con nuestro hijo y apagar la televisión, o dejar lo que estemos leyendo para escucharlo con toda nuestra atención, mirarlo con ojos de interés.
Es importante prestar atención a sus palabras sin olvidar el comportamiento no verbal (gesto de cala cara, movimiento de los brazos, lágrimas, etc.) ya que nos dirán mucho del estado de ánimo de nuestro hijo.

No interrumpirlo constantemente
Con preguntas o consejos. Dejarlo hablar. Que exprese libremente sus sentimientos. Ellos necesitan que sus sentimientos se acepten y se respeten. Esto no significa que no debamos censurar su mal comportamiento si lo hubiese.

Ayudarlo a nombrar lo que siente
Escuchar en otros lo que sentimos nos confirma que nos entienden y nos transmite el consuelo de saber que somos escuchados.

Expresar las opiniones, los deseos y los sentimientos como experiencias
Expresar sus opiniones (yo opino) deseos (me gustaría...), sentimientos (yo me siento…) en primera persona. Este tipo de mensajes define el origen personal de los mismos, no evalúan o reprochan la conducta de los demás, sino que facilitan la expresión de las diferencias y desacuerdos.

Generar espacios de placer que se puedan compartir en familias, para fomentar la comunicación, sin esperar a que surjan los conflictos
La comunicación con nuestros hijos se debe fomentar diariamente antes que los conflictos la hagan imprescindible. Es más fácil provocar situaciones de confidencialidad en los momentos placenteros. Por eso es adecuado fomentar actividades comunes que resulten agradables para toda la familia. Por ejemplo realizar excursiones al aire libre, ir al cine, practicar algún deporte, asistir a alguna fiesta. No se trata de que los demás hagan lo que a nosotros nos gusta, sino más bien de buscar actividades que tengan interés para todos y que ninguno se encuentre obligado a realizarlas.

Reservar espacios para cada miembro de la familia
Tiempos individuales y tiempos colectivos, es una forma de incentivar y prevenir la falta de comunicación. Esto no significa hacer o planificar cosas extraordinarias , La vuelta a casa en auto es un buen tiempo para, evitar reproches y hablar sobre los planes del día con nuestros hijos, o también permite estos momentos conversar sobre el balance del día, intercambiar “secretos” y proponer cómo pasar el resto de la jornada.

Evaluación de situación

¿Qué tipo de comunicación tiene con sus hijos?
Si nos tomamos la molestia de evaluar como esta nuestra relación actual con nuestros hijos, podremos hacernos una idea de que tipo de comunicación tenemos y que aspectos son mejorables, incluso cuales deberían cambiar.
La forma más realista de responder, sería primero observar, libres de prejuicios y culpabilidades, cuándo y cuánto tiempo estamos al tanto de las actividades de nuestros hijos y que relación tenemos con ellos.

Para saber si “estamos al día” tal vez ayude responder a cuestiones sencillas
¿Conocemos el nombre de todos o de la mayor parte de sus amigos?
¿Sabemos que lugares frecuenta?
¿Sabemos quién ganó el último partido que jugó su equipo?
¿Sabemos donde vive su mejor amigo al que acude cuando tiene problemas?
¿Cuáles son los nombres de sus profesores?
¿Cuál es su materia favorita?