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Programa: 10/06/2010

Entrene a sus hijos en los buenos modales

Cuando enseñamos a nuestro hijo a tener buenos modales le estamos enseñando a concentrarse en los demás, y en cómo se sienten los otros.

 

Los modales son más que memorizar un conjunto de reglas. Jill Rigby en “Educar hijos respetuosos en un mundo irrespetuoso” nos aporta a nosotros como padres, ideas y recursos para cada etapa o edades de nuestros hijos.

Chiquitos de 3 a 5 años
•Alentarlos a demostrar interés por los demás. Dejar una moneda en la alcancía por caridad. Comprar una lata de alimento y permitir que nuestro hijo la guarde.
•Decir gracias a nuestros hijos y recordarles con delicadeza y constancia que hagan lo mismo. Es mejor decir: “¿Qué es preciso decir?” que, “Da las gracias“.
•Decir alguna oración o reflexión cuando se oiga alguna sirena o situación de emergencia. Mostrar como pensar en los demás o rezar por los que estén necesitados o enfermos.
•Buscar oportunidades de ser servicial. Incluso lo niños pequeños pueden abrir alguna puerta a las personas mayores, o hacerse amigo de algún chico que los demás ignoran.
•Algunas familias lo hacen, y se pueden siempre empezar, a enseñar a nuestro hijo a bendecir la mesa antes de las comidas.
•Comenzar a enseñarles modales en la mesa. Mejorar en principio los nuestros porque nuestro hijo imitará cada movimiento que hagamos. Por ej.: Sostener los cubiertos de manera adecuada.
•Enseñar a decir Señor o Señora y respeto en las palabras cuando se dirigen a personas mayores.

Entre los 6 a 12, preadolescentes

•Enseñarles el protocolo correspondiente a la atención telefónica: como responder, tomar mensajes y hacer llamadas.
•Enseñar a nuestro hijo preadolescentes, a limpiar y/o ordenar su cuarto y el baño sin que nosotros los ayudemos.
•Pedirles que escriban una carta de agradecimiento, incluso cuando solo hayan pasado la noche en casa de un amigo.
•Enseñar a un hijo varón a llevar una flor, junto con el regalo a la fiesta de cumpleaños de una niña.
•Insistir que nuestros hijos varones abran las puertas a las mujeres y tal vez ayudar les a acomodar la silla.
•Enseñar a las niñas a aceptar con elegancia la ayuda de un caballero.
•No permitir constataciones insolentes. Usar un tono de voz respetuoso con nuestros hijos y esperar lo mismos de ellos.
•También enseñarles como es un apretón de manos con firmeza al mismo tiempo que miran a la otra persona a los ojos.
•Comenzar a trabajar en los detalles de los modales a la mesa: servir por izquierda y retirar por derecha, no estirar los brazos sino solicitar que nos pasen la comida, esperar que todos se hayan servido para comenzar a comer, no levantarse antes de que todos a hayan terminado y pedir permiso para abandonar la mesa antes de levantarse.
•Pedirle a nuestro hijo preadolescente que sirva a los invitados mayores.
•Enseñar a decir”discúlpame” cuando corresponda.
•Buscar formas para que participen en el servicio de los demás, ayudando a los mayores, a un niño pequeño, o a su madre.

Adolescentes: 13 a 19 años

•Invitar a personas adultas a comer en casa y hacer que los adolescentes participen en las conversaciones.
•Recordarle a nuestro hijo adolescente que no debe ir a casa de los amigos sin llamar primero.
•Enseñarles que ofrezcan su ayuda para servir y levantar la mesa cuando come en la casa de un amigo.
•Alentar a nuestros hijos adolescentes a escribir una nota de agradecimiento por haberse quedado a dormir en casa de un amigo.
•Enseñarle a decir rápidamente “lo siento” y a ser lentos para las críticas.
•Enseñarles que también la forma en que se visten les dice a los demás que piensan sí mismos.
•Enseñarle a nuestro hijo varón adolescente a respetar a las chicas, por ejemplo:

1.Abrirles la puerta del auto
2.Acomodar la silla de su novia para sentarse a comer.

•No caminar delante de una chica en lugares públicos como restaurantes y cines, sino hacerlo al lado o detrás de ella.
•No usar palabras inapropiadas ni contarles chistes subidos de tono.
•Enseñar a nuestras hijas mujeres como ser señoritas, por ejemplo:

1.Sentarse pudorosamente.
2.No usar lenguaje grosero, nunca.
3.No ir jamás detrás de un chico.
4.Permitir que los chicos las traten como señoritas.

•Para ambos…Enseñarles la importancia de responder a una invitación que requiera cuando respuesta dentro de las 24 horas de su recepción.
•Sobre todo insistir que los compromisos deben cumplirse.

Si trabajamos respecto de los modales de nuestro hijo cotidianamente y con firmeza es muy probable que su corazón se llene de gratitud. Los niños agradecidos tienen actitudes positivas y están preparados para servir a los demás en lugar de si mismos. Y se convertirán en el futuro en respetuosos jóvenes y también en adultos respetuosos.