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Programa: 10/06/2010

Entrene a sus hijos adolescentes en los buenos modales

Cuando enseñamos a nuestro hijo a tener buenos modales le estamos enseñando a concentrarse en los demás, y en cómo se sienten los otros.

 

Los modales son más que memorizar un conjunto de reglas. Jill Rigby en “Educar hijos respetuosos en un mundo irrespetuoso” nos aporta a nosotros como padres, ideas y recursos para cada etapa o edades de nuestros hijos.

Adolescentes: 13 a 19 años

• Invitar a personas adultas a comer en casa y hacer que los adolescentes participen en las conversaciones.

• Recordarle a nuestro hijo adolescente que no debe ir a casa de los amigos sin llamar primero.

• Enseñarles que ofrezcan su ayuda para servir y levantar la mesa cuando come en la casa de un amigo.

• Alentar a nuestros hijos adolescentes a escribir una nota de agradecimiento por haberse quedado a dormir en casa de un amigo.

• Enseñarle a decir rápidamente “lo siento” y a ser lentos para las críticas.

• Enseñarles que también la forma en que se visten les dice a los demás que piensan sí mismos.

• Enseñarle a nuestro hijo varón adolescente a respetar a las chicas, por ejemplo:

1.Abrirles la puerta del auto.
2.Acomodar la silla de su novia para sentarse a comer.

• No caminar delante de una chica en lugares públicos como restaurantes y cines, sino hacerlo al lado o detrás de ella.

• No usar palabras inapropiadas ni contarles chistes subidos de tono.

• Enseñar a nuestra hija mujer como ser señorita, por ejemplo:

1.Sentarse pudorosamente.
2.No usar lenguaje grosero, nunca.
3.No ir jamás detrás de un chico.
4.Permitir que los chicos las traten como señoritas.

• Para ambos…Enseñarles la importancia de responder a una invitación que requiera cuando respuesta dentro de las 24 horas de su recepción.

• Sobre todo insistir que los compromisos deben cumplirse.

Si trabajamos respecto de los modales de nuestro hijo cotidianamente y con firmeza es muy probable que su corazón se llene de gratitud. Los chicos agradecidos tienen actitudes positivas y están preparados para servir a los demás en lugar de si mismos. Y se convertirán en el futuro en respetuosos jóvenes y también en adultos respetuosos.